El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, acusó el 19 de septiembre de 2026 a Arabia Saudita de haber realizado 300 ataques aéreos en Yemen durante la semana, en un contexto de intensificación de los combates entre los hutíes y las fuerzas del Gobierno yemení respaldadas por Riad. La denuncia, que no ha sido verificada de manera independiente, incluye operaciones con aviones F-15 y Typhoon y advierte sobre una nueva presión para la población civil.
Según Sarea, los bombardeos se extendieron a las provincias de Taiz, Saada, Hajjah, Amran, Marib, Al Jawf, Al Baida, Lahj y Al Hudeida. El portavoz también afirmó que durante las 24 horas previas se registraron 26 ataques concentrados en Taiz, ejecutados por aeronaves F-15 que habrían despegado de la base de Khamis Mushait. Además, señaló a Taif como otro punto de salida de los aviones saudíes.
Las declaraciones no detallaron los sitios concretos alcanzados, ni aportaron un balance de personas fallecidas, heridas o daños materiales. En paralelo, las autoridades saudíes han informado sobre la interceptación de misiles y drones hutíes dirigidos contra su territorio, mientras el grupo rebelde ha reivindicado ataques contra objetivos militares y energéticos saudíes como represalia.
¿Qué impacto tiene la escalada en la población y las rutas estratégicas?
El repunte de la violencia ocurre principalmente en varios frentes, incluida la costa occidental, donde los hutíes han reportado avances. La situación ha elevado la preocupación de organizaciones humanitarias por las consecuencias sobre las familias desplazadas, los servicios médicos y el suministro de productos esenciales.
De acuerdo con los datos citados en el reporte, al menos 19 niños murieron y 49 resultaron heridos entre el 1 de agosto y el 9 de septiembre. Además, más de 100 mil personas habrían abandonado sus hogares desde julio. Los desplazamientos y los daños en instalaciones sanitarias se suman a la escasez de medicamentos y a brotes de sarampión, cólera y diarrea acuosa aguda.
El conflicto enfrenta a los hutíes, que controlan Saná y amplias zonas del noroeste yemení, con el Gobierno reconocido internacionalmente y sus aliados. Arabia Saudita intervino militarmente en 2015, después de la toma de la capital por los hutíes. La tregua negociada por la ONU en 2022 había reducido la intensidad de los combates, pero la reanudación amenaza ahora al corredor marítimo de Bab al Mandeb y a las rutas de transporte y abastecimiento del mar Rojo.
- Punto clave / Qué ocurrió: Los hutíes acusaron a Arabia Saudita de lanzar 300 ataques aéreos en Yemen durante una semana.
- Impacto o alcance: La denuncia abarca nueve provincias y se produce en medio de nuevos desplazamientos, víctimas infantiles y presión sobre el sistema sanitario.
- Qué sigue: Continúan los enfrentamientos y los reportes cruzados de ataques, sin una verificación independiente de las operaciones denunciadas.
La situación permanece abierta, con riesgo de una mayor expansión de los combates y de afectaciones al acceso humanitario. Hasta ahora, no se ha informado de un balance independiente sobre los daños de los bombardeos atribuidos a Arabia Saudita.







