Las personas divorciadas que han vuelto a casarse por lo civil también tienen un lugar dentro de la Iglesia Católica, afirmó el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, durante su mensaje dominical. El llamado busca evitar la exclusión de quienes atraviesan situaciones especiales y recordarles que pueden mantenerse vinculados con la vida de la comunidad religiosa.
El prelado sostuvo que la Iglesia debe salir al encuentro de quienes se han alejado o consideran que ya no tienen un espacio en ella. Bajo la premisa de que “nadie sobra”, planteó que cada persona puede encontrar una forma de participar, servir y aportar sus capacidades, sin que su situación personal se convierta en una razón para permanecer al margen.
Espinoza Jiménez invitó particularmente a los divorciados vueltos a casar o que han vuelto a unirse por la vía civil a integrarse en grupos de personas que viven circunstancias similares. También propuso la posibilidad de formar nuevas comunidades, de acuerdo con las necesidades y condiciones de sus integrantes, como una vía para conservar la cercanía con la Iglesia.
¿Cómo plantea la Diócesis la participación de quienes viven situaciones especiales?
La postura expresada por el obispo no se limita a un sector específico. Su mensaje incluye a todas las personas que puedan sentirse solas, abandonadas o excluidas, y plantea que la misión de los católicos consiste también en acercarse a ellas para hacerles saber que tienen un lugar dentro de la comunidad.
El llamado amplía la responsabilidad de la vida pastoral más allá de los templos. De acuerdo con el mensaje, la tarea de construir comunidad corresponde no sólo a sacerdotes, personas consagradas, religiosas, catequistas, ministros o agentes de pastoral, sino a todos los bautizados.
En ese sentido, el obispo mencionó que la participación puede involucrar a niños, jóvenes, matrimonios, familias, adultos mayores, personas enfermas y a quienes consideran que tienen poco que ofrecer. La invitación central es reconocer que cada integrante posee alguna capacidad, experiencia o don que puede ponerse al servicio de los demás.
- Punto clave / Qué ocurrió: El obispo Juan Espinoza Jiménez afirmó que los divorciados vueltos a casar por lo civil tienen un lugar en la Iglesia Católica.
- Impacto o alcance: El mensaje se dirige también a personas que se sienten solas, abandonadas o excluidas de la comunidad religiosa.
- Qué sigue: Se plantea la integración a grupos existentes o la formación de nuevas comunidades, conforme a las circunstancias de quienes participen.
La Diócesis de Aguascalientes mantiene así una invitación abierta a la participación comunitaria, con énfasis en el acompañamiento y la inclusión. La siguiente etapa depende de que las personas interesadas se integren a grupos o impulsen espacios de encuentro que les permitan continuar vinculadas con la vida de la Iglesia.







