El megaincendio en Gironda, al suroeste de Francia, ha forzado la evacuación de 220,000 personas debido a su rápida propagación. Las llamas, que aún están fuera de control, han devorado 42,000 hectáreas, según informaron las autoridades locales.
Sophie Brocas, la prefecta del departamento, ordenó el cierre parcial de la autopista A63, que conecta con España, en varios tramos, asesorando a los conductores que eviten la zona. Además, el tráfico ferroviario al sur de Burdeos ha sido interrumpido.
La prefectura comunicó que la aceleración del incendio se debe a la combinación de vegetación seca y vientos de hasta 40 kilómetros por hora. También se reportó un fenómeno de pirocumulonimbus, que transforma el incendio en una tormenta de fuego impredecible.
Las evacuaciones recientes han afectado localidades como Marcheprime, Le Barp, Biganos, Mios y Cestas. El fuego se originó en la bahía de Arcachón y está a solo 15 kilómetros de Burdeos, según el alcalde de la ciudad, Thomas Cazenave.
En el departamento vecino de Las Landas, se continúa luchando contra otro incendio cerca de Biscarrosse, donde las llamas están más contenidas, afectando 3,600 hectáreas. De los 30,000 evacuados de este incendio, 3,000 pudieron regresar a casa en zonas acotadas. Sin embargo, en Var, al sureste del país, un incendio resurgente ha quemado 3,250 hectáreas, provocando la evacuación de 2,000 personas.









