Una semana después de los devastadores incendios, España ha logrado estabilizar el mayor fuego en su historia. En Francia, se considera también estabilizado el incendio en el departamento de Gironda. Sin embargo, la situación es crítica en Grecia, donde tres bomberos perdieron la vida tratando de extinguir varios incendios.
La llegada de una nueva ola de calor al sur de Europa, con temperaturas superiores a los 40 grados, ha complicado aún más la labor de los equipos de extinción. A pesar de los avances, nuevos incendios han provocado evacuaciones en España, Portugal y Grecia.
El Mecanismo de Protección Civil de la UE ha señalado que, aunque la respuesta a los incendios es crucial, se requiere mayor inversión en prevención para evitar que el patrón de grandes fuegos se repita cada verano. Según datos del sistema Copérnico, unas 80 mil hectáreas han sido quemadas en las zonas de Ávila, Madrid y Toledo, en España, y 42 mil cerca de Burdeos, en Francia.
El foco trágico del día recae en Grecia, donde tres bomberos perdieron la vida, dos de ellos en Creta mientras trataban de controlar un incendio. Este fuego se inició cerca de la localidad de Kria Vrisi y, debido a los fuertes vientos, se propagó rápidamente, obligando a evacuar seis localidades con aproximadamente mil residentes.
El tercer bombero, que se sintió indispuesto durante las labores de extinción, fue hallado inconsciente y falleció en el hospital. Además, otro incendio en la isla de Paros ha afectado a mil hectáreas, generando preocupación en plena temporada turística. El fuego se originó cerca de un vertedero y se extendió rápidamente, avivado por los vientos.







