Irán y Omán acordaron una ruta segura para la navegación por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de petróleo y mercancías cuya situación puede afectar el abastecimiento energético y los costos comerciales a nivel internacional.
El entendimiento busca garantizar el tránsito seguro de los buques, aunque ambos países todavía negocian algunos puntos pendientes antes de emitir una declaración conjunta.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, afirmó que las conversaciones registraron avances positivos durante las últimas tres semanas y que las partes ya definieron el mapa de la ruta de navegación.
El funcionario no ofreció detalles sobre el trazado acordado, pero señaló que los contactos continuarán hasta resolver los asuntos restantes. También indicó que la información oficial se difundirá una vez concluido el proceso.
Baghaei sostuvo que se trata de un acuerdo independiente entre Irán y Omán, países ribereños del estrecho, y afirmó que las negociaciones avanzaron pese a las presuntas obstrucciones de Estados Unidos.
Sin embargo, advirtió que la normalización total del tránsito comercial dependerá del fin de las acciones que Teherán considera ilegales, incluidas las amenazas, las injerencias y el bloqueo marítimo estadounidense.
Irán también reclama el cumplimiento de los compromisos establecidos en el memorando de entendimiento alcanzado con Washington en junio.
Las negociaciones entre Irán y Omán comenzaron hace tres meses con el objetivo de establecer una vía segura en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba alrededor del 20 % del petróleo mundial antes del inicio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
A mediados de julio, Irán anunció un nuevo cierre del estrecho después de bombardeos estadounidenses contra el sur de su territorio. La República Islámica respondió con ataques contra objetivos estadounidenses en países de Medio Oriente, mientras Washington restableció el bloqueo naval contra Irán.
Teherán exige a Estados Unidos poner fin a la ofensiva, levantar el bloqueo a sus puertos y buques, y permitir la venta de su petróleo en los mercados internacionales a cambio de reabrir el estrecho.







