En el ámbito de los videojuegos, surge una controversia tras el lanzamiento de Perennial Dusk -Kinsenka-, una novela cinética japonesa que recientemente hizo su debut en Steam con reseñas calificadas como "muy positivas". Sin embargo, la experiencia de juego se ve limitada para quienes opten por la versión disponible en esta plataforma, la cual ha sido modificada debido a razones de censura. El contenido completo solo puede ser accedido a través de la compra directa en el sitio del desarrollador o en otras plataformas como Dlsite y DMM, o aplicando un parche de expansión.
El título, que se ofrece en Steam a un precio aproximado de 334 pesos, permite a los usuarios completar la historia principal, pero omite ciertas conversaciones y momentos clave que son parte de la narrativa original. Este hecho ha generado reacciones mixtas entre los aficionados al género, quienes aprecian las críticas positivas pero lamentan la pérdida de contenido.
Perennial Dusk -Kinsenka- se clasifica como un juego puro narrativo, sin elementos de combate o exploración, enfocándose en decisiones que influyen en el desenlace de los protagonistas. El juego aborda temáticas complejas, como violencia, lenguaje fuerte y consumo de drogas, lo que lo clasifica como apto únicamente para mayores de 18 años. Sin embargo, la censura aplicada no afecta los aspectos relacionados con el sexo, sino que se concentra en interacciones y traumas que podrían considerarse disonantes con el estilo visual del título.
A pesar de que el 85% de las reseñas son positivas, la ausencia de un texto en español es un factor importante a considerar para la audiencia hispanohablante antes de realizar una compra. En resumen, Perennial Dusk -Kinsenka- representa un caso interesante de las tensiones entre la creación artística y las normativas de distribución en la industria de los videojuegos, subrayando los desafíos que enfrentan los desarrolladores para cumplir con regulaciones globales sin sacrificar la integridad de sus obras.








