Kei Nishikori se prepara para el US Open.
Antes de su debut en dobles mixtos con Naomi Osaka, su principal preocupación no es el calendario ni su condición física, sino el estilo.
Nishikori, el único tenista asiático que ha llegado a una Final de Grand Slam, hizo una broma sobre la moda. Dijo que si Osaka llega con uno de sus impactantes atuendos, deberá coordinar su propia ropa.
«Más que el horario del torneo, estoy pensando en qué ponerme. Si Naomi lleva algo espectacular, debo hacer lo mismo», declaró Nishikori en una rueda de prensa previa al torneo, que inicia el 24 de agosto.
Las apariciones de Osaka son auténticos eventos culturales. Cada Grand Slam se convierte en una pasarela llena de diseños de alta costura que a menudo eclipsan el deporte.
Esta temporada, Osaka desfiló en el Abierto de Australia con un diseño inspirado en medusas, creado por Robert Wun. En el Abierto de Francia, lució un corsé de cuentas y lentejuelas, hecho con piezas recicladas por Kevin Germanier. En Wimbledon, optó por un look inspirado en un kimono de la diseñadora Hana Yagi.
Como embajadora de Louis Vuitton, las elecciones de moda de Osaka son parte clave de su identidad. Por ello, la inquietud de Nishikori por el estilo es muy comprensible.









