La expansión de la infraestructura digital en América Latina está siendo liderada por Brasil, México, Chile, Colombia y Argentina, impulsada por la implementación del 5G, el crecimiento de la computación en la nube y la creciente demanda generada por la inteligencia artificial. Este avance está transformando el panorama digital de la región y creando oportunidades significativas de inversión en sectores clave como el nearshoring, las fintech, el comercio electrónico, los videojuegos y los servicios financieros.
Brasil encabeza la lista con 195 proyectos de centros de datos, posicionándose entre los diez principales países del mundo en este ámbito. Ciudades como São Paulo y Río de Janeiro, junto con varios estados del noreste, se benefician de una matriz energética basada predominantemente en fuentes renovables y de una sólida infraestructura de conectividad internacional. Sin embargo, enfrenta desafíos, incluidos altos costos impositivos y energéticos, que han llevado al Gobierno a establecer incentivos para fomentar la inversión en energías renovables y la investigación y desarrollo.
Recientemente, TikTok anunció una inversión significativa para construir su primer centro de datos en Latinoamérica, ubicado en el estado de Ceará. En México, el estado de Querétaro se ha consolidado como el principal hub nacional, concentrando el 67 % de la capacidad instalada del país. A medida que las inversiones de empresas como Amazon Web Services (AWS) y Microsoft se consolidan, surge la necesidad de contar con un marco regulatorio más claro y con acceso a energías renovables.
Chile, por su parte, ha incrementado su capacidad operativa con 33 centros de datos ya en funcionamiento y otros 34 en planificación, gracias a inversiones significativas de players globales como Microsoft y AWS. El Gobierno está promoviendo la descentralización de estos centros para zonas menos desarrolladas, aunque esto ha generado preocupaciones entre organizaciones ambientales en relación con el uso de recursos.
Argentina presenta un panorama mixto, con una capacidad ociosa del 30 % al 40 % que podría verse superada por una demanda creciente. A pesar de contar con recursos energéticos potenciales, como el gas asociado a la producción petrolera, la falta de modernización de la infraestructura eléctrica puede limitar el crecimiento del sector.
En Colombia, la presencia de al menos 32 centros de datos, en su mayoría en Bogotá, marca un avance en la infraestructura digital. Con una creciente conectividad móvil y un mercado cloud en rápida expansión, el país está bien posicionado para benefician de la digitalización regional.
La integración de la inteligencia artificial y el despliegue del 5G están intensificando la demanda de servicios digitales, que requieren grandes volúmenes de procesamiento y un suministro energético estable. Sin embargo, este rápido crecimiento plantea desafíos significativos en términos de consumo eléctrico y sostenibilidad medioambiental. Mientras algunos países avanzan en la creación de marcos regulatorios modernos, otros todavía enfrentan obstáculos que limitan el flujo de inversiones necesarias para atender las demandas del futuro.



