La crisis de la vivienda movilizó este sábado 3 de octubre de 2026 a unas 70 mil personas en Madrid, según la Delegación del Gobierno en la región, en una protesta que exigió reducir 50% los alquileres, establecer contratos indefinidos y expropiar viviendas en manos de fondos de inversión. La marcha, encabezada por una pancarta con el mensaje “Hacia la huelga general”, forma parte de una jornada con más de 50 manifestaciones convocadas en distintas ciudades de España.
La movilización comenzó con la concentración de miles de asistentes en la Plaza de Cibeles, punto donde confluyeron las cuatro columnas del recorrido. Las protestas fueron organizadas por el Sindicato de Inquilinas después de que el Congreso rechazara el viernes decretos destinados a atender el problema habitacional.
El rechazo legislativo ocurre mientras el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mantiene abierto un periodo de reflexión para decidir si adelanta las elecciones previstas para 2027. Ese escenario político elevó la presión sobre las autoridades, ante la exigencia de que adopten medidas concretas frente al aumento de los alquileres y la pérdida de estabilidad para quienes rentan una vivienda.
Durante la marcha, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Valeria Racu, vinculó la convocatoria con el caso de Maricarmen, una mujer mayor que fue desalojada el 23 de septiembre y que, tras la presión social, podrá volver a su casa. Racu afirmó que el Congreso está separado de la realidad de las calles y acusó a los grupos políticos de responder a los intereses del “rentismo”, término utilizado por las organizaciones para referirse al peso de los grandes propietarios y fondos inmobiliarios.
¿Qué ocurrió en otras ciudades y qué sigue para las protestas?
En Valencia se registraron momentos de tensión al final del recorrido, con enfrentamientos entre manifestantes y la policía que custodiaba el Palau de les Arts, donde se celebraba un congreso de inversión inmobiliaria. En Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat, las entidades convocantes suspendieron la movilización prevista para este sábado por las fuertes lluvias y la trasladaron al lunes 5 de octubre.
El presidente de la patronal española, CEOE, Antonio Garamendi, expresó respeto por las protestas, pero advirtió que actuaría si se convoca una huelga general, al considerar que sería ilegal.
- Punto clave / Qué ocurrió: Madrid reunió a unas 70 mil personas en una marcha nacional por la vivienda.
- Impacto o alcance: Más de 50 movilizaciones fueron convocadas en ciudades españolas, con demandas sobre alquileres, contratos y viviendas de fondos de inversión.
- Qué sigue: La protesta de Barcelona y L’Hospitalet se realizará el lunes 5 de octubre; además, continúa el debate político sobre una posible huelga general.
La jornada mantiene abierta la presión social sobre el Gobierno y el Congreso, mientras las organizaciones de inquilinos preparan nuevas acciones y las autoridades enfrentan el reclamo de respuestas ante la crisis habitacional.







