El secretario de Educación Pública defendió la propuesta de adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, lo que significaría un recorte de 40 días respecto al calendario actual. Durante una sesión con autoridades educativas estatales, aclaró que después del 15 de junio las escuelas suelen operar solo para cumplir con requisitos administrativos.
Delgado argumentó que el calendario vigente no fomenta el aprendizaje real, al estar basado en un enfoque “tecnocrático” que se limita al conteo de días efectivos. Sostuvo que, tras la entrega de calificaciones, las actividades académicas tienden a bajar y que mantener las aulas abiertas sin objetivos pedagógicos desvirtúa la labor docente.
La propuesta ha enfrentado el rechazo de padres de familia y representantes del magisterio, quienes han señalado las dificultades que esto podría generar para las familias trabajadoras. Este lunes se lleva a cabo una sesión extraordinaria para discutir y potencialmente aprobar un nuevo calendario escolar.
El secretario también abordó la necesidad de adaptar el calendario escolar a las diversas condiciones regionales de México, argumentando que el país no puede regirse por un solo modelo. Reconoció que el cierre anticipado de escuelas generaría una carga adicional para padres, especialmente para las madres, pero enfatizó que las instituciones educativas no deben ser vistas como un espacio de resguardo laboral.








