Lo ocurrido en Acámbaro, Guanajuato va mucho más allá del desmantelamiento de un presunto laboratorio clandestino.
Hay un dato que cambia por completo la lectura del caso: la información que permitió llegar hasta ese punto vino de Estados Unidos.
La secretaria de seguridad pública de Guanajuato asegura que los agentes norteamericanos no necesariamente intervinieron físicamente en Guanajuato. Según el reporte el despliegue fue realizado por autoridades mexicanas.
Pero desde mi perspectiva política:
la inteligencia estadounidense ya tiene los ojos puestos en lo que ocurre dentro del estado y claro que están operando físicamente encubiertos en Guanajuato.
La pista terminó en una zona serrana de Acámbaro, donde fueron localizados tambos, bidones, sustancias químicas e infraestructura presuntamente relacionada con la producción de drogas sintéticas.
Y ahí comienza la verdadera pregunta.
Estados Unidos no sigue cerros al azar. Sigue personas, dinero, comunicaciones, rutas, precursores, empresas y organizaciones.
Por eso Acámbaro podría ser solamente el punto visible de algo mucho más grande.
¿Existen más lugares bajo observación?, ¿Hay rutas identificadas?, ¿Personas investigadas?, ¿Movimientos financieros?
¿Empresas relacionadas?
¿Políticos ligados al narcotráfico?
Pero sería ingenuo pensar que todo terminó con un operativo y unos cuantos tambos asegurados.
Guanajuato entró en el radar de una estrategia internacional contra las drogas sintéticas, y eso cambia la dimensión del problema.
La inteligencia estadounidense ya demostró que puede seguir una pista hasta territorio guanajuatense.
Washington también estará mirando las boletas
Hay otro elemento que puede pesar mucho más de lo que hoy se alcanza a dimensionar rumbo a las próximas elecciones en Guanajuato.
Fuentes consultadas por Contacto Noticias aseguran que autoridades estadounidenses cuentan con información sobre actores políticos guanajuatenses presuntamente vinculados con estructuras del crimen organizado.
Estados Unidos no estaría observando solamente laboratorios, rutas, precursores o movimientos financieros. También estaría siguiendo las posibles conexiones entre poder político y organizaciones criminales.
Y eso introduce una variable completamente nueva rumbo a los siguientes procesos electorales.
Los partidos tendrán que cuidar mucho más a quién postulan.
PAN, Morena, PRI, Movimiento Ciudadano o cualquier otra fuerza política podrían enfrentar un escrutinio que ya no provenga solamente de fiscalías mexicanas, medios de comunicación o adversarios partidistas.
También podría provenir de Washington.
Un candidato con relaciones cuestionables, movimientos financieros inexplicables o conexiones con personas investigadas puede convertirse en un problema mucho antes de aparecer en una boleta.
Por eso el mensaje de Acámbaro podría trascender ampliamente aquel laboratorio.
Estados Unidos está mirando Guanajuato, y probablemente las próximas elecciones serán observadas con una lupa mucho mayor.
Esto también puede dificultarle el camino a Morena, pero sería equivocado pensar que el escrutinio estará dirigido exclusivamente contra ese partido. Si realmente existe información sobre políticos relacionados con estructuras criminales, la revisión alcanzaría a todas las fuerzas políticas.
La próxima elección podría tener entonces un filtro que pocas veces había pesado tanto en Guanajuato:
no solamente quién puede ganar, sino quién puede resistir una revisión profunda de sus relaciones, su patrimonio y su entorno.
Por Mario Felipe Cervantes Villegas
Empresario y Co- Fundador Contacto Noticias








