Alrededor de 300 migrantes, en su mayoría hondureños, ingresaron pacíficamente a México desde Guatemala este viernes 25 de septiembre de 2026, con la intención de avanzar hacia el norte del país. Mientras algunos buscan llegar a Estados Unidos, otros contemplan permanecer en territorio mexicano si logran regularizar su situación migratoria y encontrar empleo.
El contingente, denominado “Fe y Esperanza”, salió el domingo pasado de San Pedro Sula, Honduras, atravesó Guatemala y cruzó a México por el puente internacional Rodolfo Robles, en la frontera de Chiapas. La movilización está integrada por mujeres, hombres y algunos niños.
Durante cerca de 12 horas, los migrantes recorrieron aproximadamente 40 kilómetros por los municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa de Domínguez y Tuxtla Chico, hasta llegar a Tapachula, principal ciudad de la frontera sur mexicana.
El trayecto refleja distintas situaciones personales. Carlos Alexis Ortiz, agricultor hondureño que utilizaba muletas para desplazarse, había decidido abandonar su país debido a las dificultades económicas y pretendía continuar hacia Estados Unidos. Sin embargo, al llegar a Tapachula se enteró de que su madre estaba enferma y decidió interrumpir el recorrido, aunque mantiene su intención de retomar el viaje más adelante.
¿Por qué algunos migrantes consideran quedarse en México?
Entre los integrantes también viaja Dilmar Campos, originario de El Salvador, quien realiza su segundo intento en menos de un mes para avanzar dentro de una caravana. Explicó que la falta de oportunidades económicas lo llevó a salir de su país y señaló que podría establecerse en México, especialmente en el norte, si consigue regularizar su situación y acceder a un empleo.
Para otros, el objetivo continúa siendo llegar a la frontera con Estados Unidos. Óscar Vanegas, originario de Victoria, Yoro, Honduras, relató que fue deportado hace siete meses y ahora intenta alcanzar nuevamente territorio estadounidense. Reconoció que el desplazamiento colectivo implica temor, pero afirmó que los participantes confían en recibir apoyo durante el camino.
Vanegas negó que la caravana sea financiada por alguna organización y aseguró que sus integrantes viajan con recursos propios, además de depender de los alimentos y la ayuda que reciben durante el trayecto.
- Punto clave / Qué ocurrió: Una caravana de alrededor de 300 migrantes entró a México desde Guatemala por Chiapas.
- Impacto o alcance: El grupo recorrió municipios fronterizos hasta llegar a Tapachula; participan personas de Honduras y El Salvador, incluidos algunos niños.
- Qué sigue: La caravana prevé reanudar el domingo su recorrido hacia el norte del país.
Este viernes, el contingente permanecía en el parque Bicentenario de Tapachula, donde sus integrantes recibían atención e hidratación antes de continuar su desplazamiento. La siguiente etapa dependerá de sus condiciones personales, sus objetivos migratorios y la posibilidad de avanzar hacia el norte de México.







