El Autozam AZ-1 fue uno de esos deportivos que parecían tener todos los ingredientes para triunfar: motor central, tracción trasera, bajo peso, dimensiones compactas y puertas tipo alas de gaviota. Sin embargo, el modelo desarrollado por Mazda apenas permaneció dos años en producción, debido principalmente a un problema decisivo para su época: su precio era demasiado elevado para un kei car, justo cuando Japón atravesaba una crisis financiera.
Fabricado a principios de los años noventa, el AZ-1 nació dentro de la categoría de los kei cars, vehículos creados después de la Segunda Guerra Mundial para ofrecer transporte accesible y ayudar a reactivar la industria japonesa. Para acceder a sus beneficios fiscales, estos automóviles debían respetar límites específicos de tamaño y utilizar motores de hasta 660 centímetros cúbicos.
Mazda quiso llevar esa fórmula hacia el terreno deportivo, tomando como inspiración el carácter del RX-7 y el éxito inicial del MX-5. Para desarrollar el proyecto recurrió a Suzuki, que ya había experimentado con los prototipos RS/1 y RS/3, presentados en 1985 y 1987. De esa colaboración surgieron nuevas propuestas mostradas en el Salón de Tokio de 1989: los Type A, Type B y Type C.
Aunque el Type C tuvo mejor recepción, Mazda eligió el Type A como base para el modelo de producción. El resultado llegó en 1992 bajo el nombre Autozam AZ-1, aprovechando la red de Autozam, una submarca y canal de distribución especializado en kei cars de Suzuki, aunque también comercializaba algunos vehículos Lancia en Japón.
¿Qué hacía tan especial al deportivo de Mazda y por qué no funcionó?
El AZ-1 medía 3,295 milímetros de largo, 1,395 de ancho y 1,150 de alto. Su motor turbocargado de 657 cc entregaba cerca de 64 caballos de potencia al eje trasero desde una configuración central. Con un peso de apenas 720 kilogramos, ofrecía una conducción ágil y sensaciones cercanas a las de un go kart.
El problema fue que su costo resultaba elevado para un vehículo pequeño y de uso especializado. Suzuki lanzó una versión propia, el Clara, pero tampoco logró escapar de la misma limitación. En 1992, la crisis financiera redujo la capacidad de compra de los consumidores japoneses y debilitó la demanda de automóviles recreativos.
- Punto clave / Qué ocurrió: Mazda lanzó el Autozam AZ-1 en 1992 como un kei car deportivo con motor central y tracción trasera.
- Impacto o alcance: Se fabricaron 4,392 unidades del AZ-1 y 531 del Suzuki Clara.
- Qué sigue: El modelo dejó de producirse tras dos años, pero su rareza elevó el valor de los ejemplares usados.
El objetivo original era vender 800 unidades mensuales, pero el proyecto terminó antes de consolidarse. Con el paso del tiempo, su producción limitada convirtió al AZ-1 en una pieza de colección: un ejemplar usado puede superar los 25,000 dólares y las unidades en buenas condiciones pueden alcanzar 45,000 dólares.





