Revisión del T-MEC avanza con enfoque en aranceles unilaterales
Ciudad de México. – El secretario de Economía de México ha confirmado que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrolla de manera colaborativa entre las tres naciones. El objetivo principal del gobierno mexicano es mitigar el impacto de los aranceles unilaterales impuestos por Estados Unidos.
Durante su participación en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el secretario expresó que, a principio de año, existían riesgos de ruptura en las relaciones comerciales o de renegociaciones desarticuladas. No obstante, subrayó que se ha logrado establecer un proceso de revisión ordenado junto a Washington y Ottawa.
Se ha acordado con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y el Gobierno canadiense la realización de consultas simultáneas, cada una bajo los procedimientos establecidos en sus respectivos sistemas políticos. En este contexto, México está trabajando con 30 sectores y llevando a cabo foros estatales para identificar prioridades y preparar una posición nacional que se presentará en noviembre.
Un tema central de la discusión es la imposición de aranceles globales por parte de Estados Unidos, los cuales, según el secretario, tienen un efecto negativo en las exportaciones mexicanas. Se persigue no solo una reducción de estas tarifas, sino también el establecimiento de esquemas que mitiguen su impacto.
El funcionario añadió que el Gobierno mexicano también ha solicitado que Estados Unidos exponga sus preocupaciones, con la intención de fomentar acuerdos recíprocos. Se espera que para noviembre se elimine la mayoría de los temas que puedan generar conflictos, previos a la revisión formal programada para 2026.
Se estima que el 80% de la discusión actual es de carácter técnico, basado en modelos de costo-beneficio y estadísticas que fundamentarán las negociaciones. A pesar de los retos, el secretario confía en la resistencia del T-MEC y considera que México puede beneficiarse en el ámbito internacional, especialmente en sectores con baja presencia actual en el mercado estadounidense, como el de medicamentos.
El secretario también defendió la propuesta presentada al Congreso para ajustar la política arancelaria nacional, con el fin de abordar el creciente déficit comercial con China. Reiteró la necesidad de contener este déficit, aunque aclaró que no se busca modificar de manera integral el comercio exterior.
Finalmente, llamó a mantener flexibilidad en la política comercial frente a la dinámica entre Estados Unidos y China, persiguiendo continuamente condiciones de competencia favorables. “La buena noticia es que el tratado va a sobrevivir. Ahora debemos aprovechar las nuevas oportunidades”, concluyó.







