Compartir su ubicación y avisar sobre su seguridad: las medidas de protección de estudiantes de intercambio en México
Compartir la ubicación en tiempo real, avisar con frecuencia que están a salvo y modificar sus horarios de desplazamiento forman parte de la rutina que varias estudiantes extranjeras adoptaron durante su intercambio académico en México. La experiencia cobró una dimensión más dolorosa tras el asesinato de Claudia Tacoronte, una estudiante canaria de 21 años atacada con un arma blanca el 12 de septiembre en Cuautla, Morelos.
Tacoronte llegó a México a mediados de agosto para cursar un intercambio entre la Universidad de Granada y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Su muerte reavivó la preocupación por la violencia de género en el país, donde, según la información difundida en el contexto del caso, desaparecen cinco mujeres al día y se registran miles de agresiones machistas anualmente.
Las alumnas consultadas describieron una adaptación acelerada a las condiciones del entorno. Entre las medidas que incorporaron estuvieron evitar zonas consideradas peligrosas, utilizar espacios exclusivos para mujeres en el transporte colectivo, regresar antes al alojamiento y mantener comunicación constante con familiares o personas de confianza.
Isabel, una estudiante española que realizó prácticas en la capital mexicana, explicó que comenzó a recogerse más temprano al notar que anochecía antes que en España y que, a partir de esa hora, disminuía la actividad en las calles. Para ella, la prevención terminó modificando su manera de entender los horarios y la movilidad cotidiana.
¿Qué riesgos enfrentan y qué información reciben antes de viajar?
La decisión de estudiar en México estuvo acompañada, en algunos casos, por dudas familiares y advertencias sobre la seguridad. Marina, estudiante española de turismo que permaneció seis meses en Cancún, relató que estuvo a punto de cancelar el viaje por miedo y que su entorno no respaldaba inicialmente la decisión.
La vigilancia permanente también influyó en la percepción de las ciudades. Las despedidas con advertencias para “tener cuidado” reforzaron la sensación de alerta, aunque la ayuda de contactos locales facilitó los primeros traslados y la adaptación al destino.
Uno de los principales señalamientos de las estudiantes fue la falta de información preventiva por parte de sus universidades de origen. Marina afirmó que no recibió orientación sobre el destino, protocolos de seguridad o recomendaciones específicas antes de viajar, por lo que tuvo que enfrentar la adaptación con apoyo informal y decisiones propias.
- Punto clave / Qué ocurrió: Claudia Tacoronte fue asesinada el 12 de septiembre en Cuautla durante su intercambio académico.
- Impacto o alcance: Estudiantes extranjeras modificaron horarios, rutas y formas de comunicación para reducir riesgos.
- Qué sigue: La información disponible no detalla nuevas medidas institucionales ni protocolos posteriores al caso.
El regreso a España devolvió tranquilidad a las familias de las estudiantes entrevistadas, pero no eliminó la inquietud. La tragedia de Tacoronte llevó a varias jóvenes a reconocer que compartieron condiciones y riesgos similares durante sus estancias, mientras persiste el reclamo de contar con orientación oficial antes de viajar.








