Las mujeres ocupadas en Guanajuato percibieron, en promedio, 6 mil 130 pesos mensuales, mil 690 pesos menos que los hombres, cuyo ingreso promedio fue de 7 mil 820 pesos.
Aunque el ingreso de las trabajadoras aumentó 14.8 por ciento en un año, la brecha salarial se mantiene en la entidad. La diferencia refleja que ellas continúan recibiendo menores ingresos por su trabajo.
Además, la pobreza laboral repuntó a 34 por ciento, lo que significa que aproximadamente una de cada tres personas no cuenta con ingresos suficientes para adquirir la canasta básica.






