El primer conductor borracho multado en la historia fue un taxista hace 130 años: conducía un auto eléctrico
El primer caso registrado de un conductor ebrio al volante ocurrió el 10 de septiembre de 1897 en Londres, décadas antes de la invención del alcoholímetro. El protagonista fue George Smith, un taxista de 25 años que chocó contra un edificio en New Bond Street mientras conducía uno de los primeros taxis eléctricos de la ciudad. La consecuencia para el ciudadano de aquella época fue una multa de apenas 20 chelines.
Smith formaba parte de un grupo de 12 conductores seleccionados para operar los vehículos de la London Electrical Cab Company, impulsada por Walter C. Bersey. Cuando fue detenido, llevaba 22 días trasladando pasajeros en uno de aquellos automóviles experimentales, conocidos popularmente como “colibríes” por el sonido estridente de su motor.
Tras el accidente, la policía lo arrestó y el conductor admitió que manejaba bajo los efectos del alcohol. El Tribunal de Policía de Marlborough Street consideró que la ebriedad había sido la causa del incidente y estableció la sanción económica. En términos de la época, 20 chelines equivalían a una libra esterlina, una penalización considerada baja frente a las consecuencias actuales de conducir alcoholizado.
¿Cómo se detectaba la ebriedad antes del alcoholímetro?
El alcoholímetro comenzó a inventarse e implementarse hasta la década de 1950, por lo que los agentes del siglo XIX dependían de señales físicas para determinar si una persona estaba incapacitada para conducir. El equilibrio, la coordinación, el movimiento ocular y la conducta general eran algunos de los elementos observados durante la evaluación.
Este método dejaba un amplio margen de subjetividad, ya que no existía una medición objetiva del nivel de alcohol en la sangre o el aliento. En el caso de Smith, los agentes pudieron haber considerado su estado después del choque, además del olor a alcohol y los signos visibles de intoxicación.
El episodio también expuso las limitaciones de aquellos primeros taxis eléctricos. Los vehículos permanecieron en circulación únicamente entre 1897 y 1899 debido a su baja rentabilidad. Su elevado peso, de 711 kilos, aceleraba el desgaste de los neumáticos y podía provocar que los rines de madera se reventaran.
- Punto clave / Qué ocurrió: George Smith fue detenido el 10 de septiembre de 1897 tras chocar un taxi eléctrico y admitir que conducía ebrio.
- Impacto o alcance: El caso ocurrió en Londres y se convirtió en el primer registro conocido de un conductor alcoholizado al volante.
- Qué sigue: La detección de la ebriedad continuaría basada en síntomas físicos hasta la llegada del alcoholímetro en la década de 1950.
El caso de Smith marcó un antecedente para las sanciones contra la conducción bajo los efectos del alcohol. Desde aquella multa de 20 chelines, los controles evolucionaron hacia pruebas técnicas y castigos mucho más severos, incluida la suspensión de la licencia, multas elevadas y penas de prisión en el Reino Unido.







