Carlos Cordeiro, asesor destacado de la FIFA, renunció el viernes en desacuerdo con el plan de capital privado propuesto por la organización.
Cordeiro, exbanquero de Goldman Sachs, expresó que no podía permanecer inactivo mientras se considera vender una parte de la Copa del Mundo. Hizo un llamado a otros altos funcionarios de la FIFA a manifestar su oposición.
En su carrera, Cordeiro acompañó a Gianni Infantino en visitas a la Casa Blanca para reunirse con el expresidente Donald Trump. Reiteró que no participó en la propuesta y la calificó como «un mal negocio para el fútbol».
Infantino propuso crear una filial de 20,000 millones de dólares con una participación del 20% para inversionistas privados. El inversor principal es una firma de Nueva York vinculada a Joshua Kushner.
Cordeiro destacó que la FIFA tiene acceso a recursos financieros significativos y carece de deudas. Declaró que vender parte del activo más valioso del fútbol para recaudar 4,200 millones de dólares no tiene sentido.
Instó a otros miembros de la FIFA a alzar la voz, enfatizando que las decisiones deben prioritizar el interés del deporte.
Infantino, presidente de la FIFA desde hace más de 10 años, parece candidato a la reelección el próximo marzo, con una fecha límite para postulaciones el 18 de noviembre.







