Inflación e ISR anulan avance y poder adquisitivo de trabajadores en Salamanca: CTM
El secretario general de la CTM en Salamanca advirtió que la clase trabajadora enfrenta una presión fiscal creciente y una pérdida de poder adquisitivo, pese al aumento del salario mínimo de 88.36 pesos en 2018 a 315.04 pesos previsto para 2026. Desde la perspectiva sindical, el incremento nominal no se traduce completamente en una mejora para las familias, debido al encarecimiento de la canasta básica y al impacto del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
El aumento representa una diferencia de 226.68 pesos frente al nivel de 2018; sin embargo, la CTM señaló que el dato salarial debe analizarse junto con el comportamiento de los precios. La organización sostiene que una parte importante de la mejora en los ingresos se diluye cuando los trabajadores destinan más recursos a alimentos y otros productos esenciales.
La presión fiscal constituye otro de los factores señalados por el dirigente sindical. De acuerdo con el planteamiento expuesto, el cobro de impuestos reduce el ingreso disponible y limita la capacidad de los trabajadores para cubrir gastos cotidianos, aun cuando el salario base haya registrado un crecimiento considerable en los últimos años.
¿Por qué el aumento salarial no garantiza una recuperación real?
Para la CTM, el balance debe considerar el dinero que efectivamente permanece en los hogares después de impuestos y compras básicas. Bajo esta lectura, el avance salarial pierde fuerza cuando los precios aumentan y el ISR absorbe una proporción del ingreso. El impacto alcanza directamente a las familias trabajadoras, que enfrentan una mayor dificultad para conservar su nivel de consumo.
La organización también identificó una nueva carga operativa relacionada con las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs). Aunque la información disponible no detalla cuáles disposiciones generan mayor presión, el señalamiento incorpora al debate laboral los costos y responsabilidades adicionales que deben atender los centros de trabajo, así como sus posibles efectos sobre empleadores y trabajadores.
El escenario ocurre mientras sectores productivos evalúan los efectos combinados del incremento salarial y de los cambios en la jornada laboral. Para la representación sindical, el reto consiste en que las mejoras establecidas en materia de ingresos no sean neutralizadas por el aumento del costo de vida, los impuestos y nuevas obligaciones operativas.
- Punto clave / Qué ocurrió: La CTM de Salamanca alertó sobre una pérdida de poder adquisitivo pese al aumento del salario mínimo.
- Impacto o alcance: La presión alcanza a trabajadores y familias por el encarecimiento de la canasta básica y el cobro de ISR.
- Qué sigue: El planteamiento mantiene abierto el análisis sobre salarios, impuestos, NOMs y efectos para los sectores productivos.
Hasta ahora, la postura difundida corresponde a la representación sindical y no incluye detalles sobre medidas específicas o fechas para modificar el esquema fiscal. El debate permanece centrado en determinar si el aumento salarial logra convertirse en una recuperación efectiva para los trabajadores de Salamanca.



