La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo un encuentro con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, durante su gira por la entidad, un día después de haber descartado públicamente reunirse con ella. Ambas acordaron retomar la coordinación entre los gobiernos federal y estatal en asuntos de seguridad, gestión institucional y posibles violaciones a la ley cometidas por funcionarios estatales.
Sheinbaum informó que los temas serán atendidos de manera conjunta mediante la Secretaría de Gobernación o la Secretaría de Seguridad, dependiendo de la naturaleza de cada caso. La definición busca establecer una vía institucional para dar seguimiento a los asuntos de Chihuahua y evitar que las diferencias políticas bloqueen la comunicación entre ambas administraciones.
Durante la conversación, la presidenta también planteó que cualquier funcionario estatal que hubiera incurrido en una violación legal deberá enfrentar el procedimiento correspondiente. Según explicó, Campos estuvo de acuerdo con esa postura, por lo que el entendimiento alcanzado incluye no sólo la coordinación operativa, sino también el respeto a las investigaciones y responsabilidades que pudieran derivarse.
¿Por qué había tensión entre Sheinbaum y Maru Campos?
El encuentro ocurrió después de que la gobernadora solicitara abordar con la presidenta asuntos como el Tratado Internacional de Aguas de 1944 y el gusano barrenador del ganado. Un día antes, Sheinbaum había señalado que no se reuniría con Campos y había encargado a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, encabezar el diálogo con el gobierno de Chihuahua.
En ese momento, la presidenta adelantó que se realizarían varias reuniones para atender los temas planteados por la gobernadora. El acuerdo alcanzado durante la gira modifica el escenario inmediato, al permitir que ambas mandatarias establezcan directamente una ruta de coordinación, aunque los asuntos específicos continuarán canalizándose por las dependencias federales competentes.
Las diferencias entre ambos gobiernos se agudizaron desde abril, tras la muerte de dos presuntos agentes estadounidenses de la CIA durante un operativo que no fue notificado al gobierno federal. El caso provocó cuestionamientos de Sheinbaum y abrió un debate en materia constitucional sobre la actuación de las autoridades estatales y la coordinación con la Federación.
Posteriormente, Campos fue la única gobernadora que no asistió al informe de gobierno de la presidenta. La mandataria estatal explicó entonces que “no se sintió invitada”, lo que profundizó la percepción de distanciamiento entre Chihuahua y el gobierno federal.
- Punto clave / Qué ocurrió: Sheinbaum y Campos se reunieron y acordaron reactivar la coordinación institucional.
- Impacto o alcance: Los temas incluyen seguridad, asuntos relacionados con el agua, sanidad ganadera y posibles responsabilidades de funcionarios estatales.
- Qué sigue: La Segob o la Secretaría de Seguridad darán seguimiento conjunto, según el tema que corresponda.
La situación queda ahora en una etapa de diálogo institucional, con la posibilidad de que los gobiernos federal y estatal retomen reuniones formales para atender los asuntos pendientes y definir, en cada caso, las acciones administrativas, políticas o legales procedentes.







