La presidenta Claudia Sheinbaum denunció provocaciones hacia su gobierno en relación con la movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Esta acusación se realizó desde Palacio Nacional, donde afirmó que se mantiene un diálogo abierto con el magisterio a través de las Secretarías de Educación y Gobernación, aunque se negó a reunirse personalmente con los docentes.
Sheinbaum subrayó que su administración no caerá en provocaciones que podrían llevar a la represión, especialmente en el contexto previo al Mundial. Afirmó estar en contra de cualquier forma de represión y destacó que aunque existen «demandas legítimas» por parte de los maestros, no todas podrán ser satisfechas. Recalcó que el grupo más crítico representa principalmente a Oaxaca.
La mandataria aseguró que las puertas del diálogo están abiertas, pero instó a que quienes provocan el conflicto se enfoquen en la negociación. Reiteró que las conversaciones continuarán bajo la dirección de Rosa Icela Rodríguez y Mario Delgado, quienes cuentan con su plena confianza para alcanzar acuerdos con los docentes.






