Más de 5 mil habitantes de la isla indonesia de Flores permanecen desplazados tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el este del archipiélago. El sismo dejó 47 personas muertas y daños estructurales graves.
Los sobrevivientes se encuentran en polideportivos y otros centros de evacuación, donde requieren tiendas de campaña, arroz, medicamentos, mantas, agua potable y generadores.
La Agencia de Gestión de Desastres Local informó que atender las necesidades básicas y garantizar el suministro de ayuda es la prioridad, mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños.
El terremoto ocurrió cerca de las 6:00 de la mañana, con epicentro ubicado aproximadamente 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores.
El balance preliminar registra 914 viviendas con daños graves, 126 con afectaciones moderadas y 317 con daños menores. También resultaron afectados más de un centenar de edificios públicos, incluidos 93 centros educativos, 36 instalaciones de salud y 38 oficinas gubernamentales.
El presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, expresó sus condolencias por las víctimas del terremoto ocurrido en la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
Ante la magnitud del desastre, el gobierno provincial gestiona la declaración de emergencia por un periodo de 14 días. Las regencias y ciudades afectadas también han adoptado medidas similares.
En la isla de Flores viven alrededor de 2 millones de personas. Sus principales ciudades son Ende y Maumere.
Indonesia forma parte del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas.







