Irán acusó a dos diplomáticos franceses de participar en una presunta operación de infiltración e injerencia extranjera, un caso que podría aumentar la tensión entre Teherán y París y afectar las actividades de la embajada francesa en el país.
El Ministerio de Inteligencia iraní informó que los representantes fueron encontrados en un lugar de reunión clandestino durante una investigación relacionada con una supuesta red de intervención extranjera.
Según la versión oficial, las autoridades incautaron documentos que demostrarían la existencia de un proyecto destinado a establecer contactos secretos, identificar personas y crear redes con individuos considerados de interés para Francia.
La cartera iraní también afirmó que algunos contratos vinculados con la operación llevaban la firma del antiguo embajador francés en Irán. Por ese motivo, exigió explicaciones al Gobierno francés por lo que calificó de acciones ilegales e intervencionistas.
Teherán sostuvo además que los diplomáticos tenían antecedentes de infracciones y conductas contrarias a las leyes iraníes y a sus obligaciones diplomáticas. Tras verificar sus identidades, fueron entregados al embajador francés en presencia de la policía diplomática.
Francia condenó la retención y el interrogatorio de sus representantes, y convocó al encargado de negocios iraní en París. El Gobierno francés denunció que los diplomáticos habían sufrido agresiones, acusación que fue rechazada por Teherán.
París indicó que los empleados de su embajada en Teherán están a cargo de programas de apoyo a la sociedad civil iraní, especialmente dirigidos a artistas y científicos.







