La UEFA, la Concacaf y la AFC han expresado su desconfianza hacia la FIFA tras los planes del presidente Gianni Infantino de vender participaciones en la Copa del Mundo.
En una carta abierta, estas confederaciones afirmaron que la confianza se ha “roto”. Señalan que el fútbol no pertenece a un individuo, sino a todos los involucrados.
Infantino se enfrenta a una fuerte oposición por su fallido intento de atraer inversores privados. La carta subraya que su conducta no refleja las cualidades necesarias para liderar el deporte.
La UEFA ya había amenazado con boicotear competiciones de la FIFA. Además, la federación de Noruega ha solicitado la dimisión de Infantino. La Asociación Inglesa también retiró su apoyo a su reelección.
La FIFA se disculpó por los errores, pero reafirmó su apoyo a Infantino. Sin embargo, se criticó que solo un funcionario electo estuviera presente en la reunión de crisis en Marruecos.
Se solicitó a la FIFA que reconociera que el intento de venta no fue solo un error de comunicación, sino un “profundo error de juicio”.
La FIFA, por su parte, defiende a Infantino, señalando un esfuerzo por socavar su liderazgo. La UEFA confirmó que hubo un pago por salida a una empleada relacionada con Infantino, cumpliendo con las regulaciones de aquella época. Infantino trabajó en la UEFA durante 16 años antes de asumir la presidencia de la FIFA.







