El zoológico de León, en Guanajuato, ha estado bajo un creciente escrutinio tras la muerte de varios animales, incluido el reciente fallecimiento de la jirafa Oldie. Este complejo recibió en 2022 a seis felinos provenientes del santuario Black Jaguar-White Tiger, lo que generó expectativas sobre su labor en la conservación de especies.
Sin embargo, los decesos han suscitado cuestionamientos sobre la gestión del zoológico, afectando su reputación a nivel local y más allá. A pesar de haber llevado a cabo obras y rehabilitaciones visibles en el recinto, las críticas persisten ante la percepción de negligencia en el cuidado de los animales.
Las preocupaciones se intensificaron luego de que se señalaran fallas en la atención veterinaria, lo que resultó en la muerte de los felinos. Estos eventos han llevado a un debate sobre los estándares de bienestar animal y la capacidad del zoológico para cumplir con sus responsabilidades.








