El gobierno de India ha presentado un proyecto de ley en el Parlamento que establece penas de hasta diez años de prisión y multas de aproximadamente 60 mil dólares por filtraciones en exámenes oficiales. Esta iniciativa surge en respuesta a las recientes protestas del movimiento estudiantil Cockroach Janta Party (CJP), conocido popularmente como «Cucarachas».
El proyecto fue introducido en la Lok Sabha por Jitendra Singh, ministro adjunto del primer ministro Narendra Modi, en una sesión que se vio marcada por las protestas de la oposición. Dichos partidos exigieron aclaraciones sobre la actuación de la policía contra los manifestantes del CJP, quienes habían marchado hacia el Parlamento el 20 de julio.
La propuesta establece que las investigaciones relacionadas con las filtraciones deberán concluir en un plazo de dos meses y que tribunales de vía rápida llevarán a cabo audiencias diarias para emitir sentencias en un máximo de tres meses. Modi justificó la urgencia de esta medida, indicando que quienes han comprometido el futuro de los estudiantes enfrentarán consecuencias severas.
El primer ministro también anunció la creación de un grupo de trabajo liderado por Nandan Nilekani, un experto tecnológico, con el objetivo de reformar el sistema de evaluaciones y mejorar la credibilidad de los exámenes mediante el uso de tecnología.
Las medidas se implementan tras semanas de protestas por parte del CJP contra las filtraciones en exámenes oficiales, como el NEET-UG, una prueba nacional altamente competitiva para el acceso a estudios de medicina. Las movilizaciones llevaron a la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, aunque los líderes del movimiento continúan exigiendo reformas adicionales y compensaciones para las familias de aspirantes que han perdido la vida por suicidio.
En India, los exámenes para la educación superior y el empleo son de gran importancia, ya que millones de jóvenes compiten anualmente por estas oportunidades, consideradas clave para la movilidad social en el país.








