Los servicios meteorológicos de Francia han anunciado el inicio de una nueva ola de calor, la cuarta del año, que comenzará este martes. Las temperaturas máximas en el suroeste podrían alcanzar hasta 40 grados, lo que complicará aún más la lucha contra los numerosos incendios activos, especialmente en la región de Burdeos.
Según el informe de Météo France, se espera un aumento notable en las temperaturas, que oscilarán entre 32 y 35 grados en gran parte del país. En ciudades como Nantes y París se prevén 33 grados, mientras que Lyon llegará a 34 y Toulouse a 35. Para el miércoles, las máximas podrían escalar a 38 grados en París y Tours, alcanzando entre 38 y 40 en varios puntos del suroeste.
La ola de calor coincide con una situación crítica con respecto a los incendios forestales en Francia. Este año, ya se han quemado 116 mil hectáreas, afectando a más de 250 mil personas. La atención se centra en el incendio en Gironda, que ha devastado 42 mil hectáreas y ha provocado la evacuación de 220 mil personas.
El fuego, que se originó en la bahía de Arcachon, se ha mantenido estable por la noche, pero su naturaleza impredecible sigue siendo motivo de preocupación. Aunque la ciudad de Burdeos no ha implementado planes de evacuación, se han llevado a cabo en localidades cercanas.
Mientras tanto, los equipos de extinción están enfrentando hoy un día crítico para controlar las llamas antes del aumento de las temperaturas. Además de Gironda, los incendios en Var, Las Landas y Córcega siguen activos, cada uno con sus propios desafíos. La Prefectura de Las Landas informó que, gracias a la llegada de algo de lluvia, la situación fue «más bien calmada» durante la noche, mientras que en Var las condiciones siguen complicándose por cambios en la dirección del fuego.








