El Nissan Z ha experimentado un renacimiento inesperado en el mercado automotriz, superando en ventas a su competidor directo, el Toyota Supra, en los primeros nueve meses de 2025. Con 4,822 unidades vendidas en Estados Unidos, el Z ha logrado una ventaja considerable sobre el Supra, que alcanzó solo 2,009 unidades, marcando una notable reversión en un mercado tradicionalmente dominado por Toyota.
Este aumento en las ventas del Z no es resultado de la casualidad. Nissan ha implementado una estrategia efectiva al ofrecer un deportivo con un potente motor V6 biturbo de 400 caballos de fuerza a un precio más accesible en comparación con su rival. Mientras Toyota ha decidido descontinuar el modelo de entrada de cuatro cilindros del Supra, el Z continuará atrayendo a los compradores que priorizan potencia y equipamiento a un costo más bajo.
El Z Sport comienza en 42,970 dólares, mientras que la versión Performance, equipada con componentes premium como frenos Akebono y rines Rays forjados, solo supera ligeramente los 52,000 dólares. En contraste, el Supra básico parte de 57,500 dólares, con su versión Premium por encima de los 60,000 dólares. Este diferencial en costos y características hace que el Z se presente como la opción más atractiva para los entusiastas del motor.
Además, la variante Nismo Z, con un precio de 65,750 dólares, aumenta aún más el atractivo de la oferta de Nissan, especialmente al compararlo con el Supra Final Edition, que ha perdido la opción de transmisión manual en todas sus variantes.
Las estadísticas reflejan una transformación significativa en el mercado. Mientras las ventas del Supra han disminuido en un 13.7% en comparación con el año anterior, el Nissan Z ha visto un incremento del 121.7%. Esto no solo indica un desvío de clientes de Toyota hacia Nissan, sino que también ha revitalizado un segmento automotriz que parecía estar dominado por el Mustang, que lidera con más de 32,000 unidades vendidas en el mismo periodo.
La situación actual de Nissan se considera un cambio importante, especialmente tras la despedida del icónico GT-R R35, cuya producción concluyó este año en Japón. Ante la incertidumbre de un sucesor, el Z se erige como el nuevo símbolo de emoción y pasión al volante para la marca.
Por otro lado, Toyota se prepara para lanzar un sucesor del Supra hacia 2026, aunque hasta entonces el modelo actual enfrenta desafíos debido a la ausencia de una versión más económica y la diferencia de potencia frente al Z.
Este giro en las ventas del Nissan Z sugiere que, a pesar de la creciente tendencia hacia la electrificación y las preocupaciones sobre la sostenibilidad de los deportivos, aún hay un espacio valioso en el mercado para los modelos clásicos renovados. Nissan ha logrado no solo una victoria comercial, sino también reafirmar su capacidad para cautivar a los conductores en un entorno cada vez más competitivo.







