La visita del Subcomité de la ONU para la Prevención de la Tortura a México busca evaluar las salvaguardias contra el maltrato en centros de detención y determinar su impacto en la población privada de libertad, un asunto de relevancia para la seguridad y los derechos humanos en el país.
La misión, que había sido pospuesta anteriormente por falta de fondos en Naciones Unidas, llegará próximamente para realizar inspecciones y entrevistas confidenciales.
Los especialistas revisarán las medidas adoptadas por las autoridades mexicanas desde visitas anteriores y valorarán su eficacia en la prevención de la tortura y los malos tratos.
La delegación, encabezada por Carmen Comas‑Mata, inspeccionará centros de detención y mantendrá encuentros confidenciales con personas detenidas y con el personal de las instalaciones.
También sostendrán reuniones con autoridades mexicanas, incluidos miembros del Mecanismo Nacional de Prevención, para analizar los avances y las áreas pendientes en materia de prevención.
Acompañan a la jefa de la delegación los expertos Marco Feoli Villalobos, María Luisa Romero y Martin Zinkler.
Un índice global sobre la tortura ha señalado que en México la tortura es una práctica generalizada que ocurre en un contexto de impunidad y que ha sido utilizada como método de investigación, para obtener confesiones y, en algunos casos, para fabricar culpables.
Ese mismo estudio ubicó al país en una categoría de alto riesgo de tortura y malos tratos, con base en datos recientes recopilados por observadores y organizaciones.
El índice, elaborado por la Organización Mundial Contra la Tortura, se nutre de información proporcionada por más de 200 organizaciones locales para ofrecer una evaluación del fenómeno.







