Las grandes empresas energéticas han visto un considerable aumento en sus beneficios desde el inicio de la ofensiva en Irán, mientras que los países del G7 han recortado drásticamente su ayuda al desarrollo. Esta información, revelada por Oxfam Intermón, resalta un contraste significativo en el contexto de la próxima cumbre del G7 en Évian.
Desde 2020, los multimillonarios del sector energético han incrementado su riqueza en 9.8 billones de dólares. En el mismo período, la ayuda de los países del G7 a las naciones más pobres ha disminuido en 48 mil millones de dólares, según el informe de Oxfam. Se destaca que 41 multimillonarios de estas naciones han aumentado su fortuna en 23 mil 500 millones de dólares desde el inicio de la crisis en Irán a finales de febrero.
Las ganancias de las seis principales corporaciones petroleras y gasísticas se proyectan en 152 mil millones de dólares, un incremento del 80% sobre las expectativas anteriores a la ofensiva. Este aumento también afectará a otras industrias, como a las tres mayores empresas de fertilizantes, que prevén un aumento del 23% en sus beneficios.
Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam Internacional, criticó la situación, diciendo que hay una redistribución de la riqueza que favorece a los más ricos en detrimento de los más pobres. La organización también denunció que la respuesta de los países desarrollados a esta crisis ha sido insuficiente en comparación con la que se tuvo tras la pandemia de Covid-19 o la invasión rusa de Ucrania.
Oxfam instó a las naciones del G7, incluyendo a Francia, Alemania y Reino Unido, a utilizar su influencia para contrarrestar las acciones destructivas de Estados Unidos. Asimismo, acusó a la presidencia francesa del G7 de hacer concesiones a Estados Unidos en temas cruciales, como el cambio climático y la desigualdad, lo que podría tener un alto coste humano en el futuro.






