La sede del Partido Socialista (PS) de Portugal, en Lisboa, está siendo cateada en el contexto de una operación policial que investiga una posible prevaricación en la adjudicación de contratos municipales. Las autoridades han iniciado esta operación, denominada «Imergente», para esclarecer actos que podrían afectar los fondos públicos.
Además de la sede del PS, también se llevarán a cabo registros en otros puntos de Lisboa y en las ciudades de Mafra, Oeiras y Coimbra. Hasta el momento, se han detenido a cinco personas y 37 están bajo sospecha, aunque no se han especificado los cargos que enfrentan.
La investigación se centra en procedimientos de ajuste directo y consulta previa que podrían haber violado las normas legales. Los delitos que se indagan incluyen prevaricación y participación económica en negocio, según la información proporcionada por la Policía Judicial.
El Partido Socialista comunicó que está colaborando con la Policía Judicial en las diligencias, aclarando que no es el objetivo de la investigación, sino que se relaciona con las acciones de uno de sus trabajadores. La organización enfatizó su compromiso con la legalidad y la transparencia.
En la operación participan cerca de 400 inspectores y peritos de la PJ, así como siete magistrados de la Fiscalía. Los detenidos serán presentados ante un tribunal para su interrogatorio y la aplicación de medidas cautelares.









