En Crans-Montana, los copropietarios del bar Le Constellations fueron interrogados dentro de una investigación penal por posibles delitos de homicidio por negligencia, incendio por negligencia y lesiones por negligencia tras el incendio que causó la muerte de 40 jóvenes en la celebración de Nochevieja.
El incendio dejó además 116 personas heridas, la mayoría con quemaduras graves, y aproximadamente la mitad de los fallecidos tenía entre 14 y 17 años.
Los detenidos, de nacionalidad francesa, Jacques y Jessica Moretti, acudieron acompañados de tres abogados a la sede del Ministerio Público del cantón de Valais, jurisdicción a la que pertenece Crans-Montana.
A la entrada les esperaba un grupo de periodistas, incluidos medios de Francia e Italia, países con víctimas en el siniestro; ni los propietarios ni sus abogados hicieron declaraciones.
Según los indicios reunidos, que no son definitivos, chispas procedentes de bengalas adheridas a botellas habrían prendido la espuma insonorizante del techo, material que habría facilitado la propagación casi inmediata del fuego en el sótano donde se celebraba la Nochevieja.
Expertos estiman que esa sección del local tardó poco más de un minuto en arder; la investigación continúa para determinar con exactitud las causas y la dinámica del siniestro.
Los copropietarios fueron interrogados también sobre su situación personal y patrimonio inmobiliario, y en una fase posterior serán citados para ampliar las preguntas relativas a los hechos y las posibles responsabilidades.
Las autoridades municipales de Crans-Montana reconocieron que no se habían realizado las inspecciones de seguridad pertinentes; el bar llevaba casi seis años sin controles.


