En Morelia, Michoacán, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla advirtió sobre el riesgo de inundaciones y encharcamientos debido al crecimiento descontrolado de las áreas urbanas y la pérdida de vegetación por incendios. En el marco de la instalación de un puesto de comando, Ramírez Bedolla destacó que las lluvias de este año han sido intensas, aunque históricamente esperadas para la región.
Se registró un aumento del 46% en las descargas pluviales en julio en comparación con el mismo mes del año anterior. El crecimiento urbano, sin embargo, ha llevado a una impermeabilización del suelo, aumentando el riesgo de escurrimientos hacia áreas residenciales. Los incendios forestales también contribuyen a la pérdida de la masa vegetal necesaria para absorber el agua.
Ramírez Bedolla mencionó que las ollas de agua, útiles para los productores agrícolas, pueden resultar en problemas de inundaciones si no se les da el mantenimiento adecuado. Se estima que operan alrededor de 38 mil ollas, especialmente en la franja aguacatera del estado.
Laura Velázquez Arzúa, titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, recordó que Michoacán es uno de los 17 estados con litoral que enfrenta amenazas de huracanes y ciclones. La instalación del consejo estatal de Protección Civil busca coordinar esfuerzos entre diversas dependencias, incluyendo la Marina y la Defensa Nacional, para optimizar recursos y mejorar la respuesta ante emergencias.










