Las relaciones diplomáticas entre México y Ecuador permanecen rotas debido a un conflicto legal en curso. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó esta situación en su conferencia matutina, donde detalló que el desencadenante fue la incursión del gobierno ecuatoriano en la embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas.
Sheinbaum calificó de «muy grave» la detención realizada dentro de la embajada, señalando que este acto es comparable a que un país extranjero detuviera a una persona en su territorio sin permiso. La presidenta también defendió la política de asilo de México en el contexto de la disputa con Perú, relacionada con el asilo otorgado a la ex primera ministra Betssy Chávez.
Adicionalmente, la mandataria anunció que invitará al canciller Roberto Velasco a su conferencia diaria para informar sobre el estatus de las relaciones con Ecuador y las condiciones necesarias para su restablecimiento. Aunque el presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha propuesto reanudar las relaciones, Sheinbaum aclaró que no será un proceso inmediato y requerirá de consideraciones adicionales.







