La selección sudafricana de fútbol partió el lunes hacia el Mundial, un día después de lo programado, debido a problemas de visado. El entrenador asistente, Helman Mkhalele, se quedó atrás porque no recibió su visa.
Sudáfrica jugará el 11 de junio contra México en el Estadio Azteca en el partido inaugural. Uno de sus partidos de grupo se disputará en Estados Unidos.
El ministro de Deportes, Gayton McKenzie, calificó la situación de “vergonzosa” y pidió un informe a la Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA). La federación aseguró que todos los jugadores ya tenían visas y que partieron en un vuelo chárter desde Johannesburgo.
Danny Jordaan, presidente de la SAFA, confirmó que Mkhalele aún espera la resolución de su visa. La SAFA se disculpó por el retraso y recibió ayuda del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Sudáfrica regresará al Mundial por primera vez desde 2010. El equipo competirá en el Grupo A, enfrentando a la República Checa en Atlanta y a Corea del Sur en Monterrey. Su base estará en Pachuca, donde jugará un amistoso contra Jamaica el viernes.










