Toyota, una de las principales compañías automotrices a nivel global, está replanteando su futuro bajo la dirección de su presidente, Akio Toyoda. Toyoda enfatiza la responsabilidad social de las empresas del sector automotriz, destacando la importancia de reflexionar sobre su transformación en la industria.
En su intervención tras el CES 2025, Toyoda expresó que estaba en búsqueda de un modelo de transformación adecuado para Toyota, lo que ha fomentado una introspección entre los directivos de la compañía.
Toyota ha dedicado cuatro años al desarrollo del proyecto Woven City, que ha completado su primera fase. Esta innovadora ciudad tiene como objetivo ser completamente sostenible y promueve la inversión en tecnologías disruptivas, que van desde vehículos y robots hasta investigación en el transporte aéreo y espacial, con una alianza en vista a colaborar con Interstellar Technologies.
La compañía también está invirtiendo en fuertes iniciativas de investigación y desarrollo en el ámbito de la conducción autónoma. Toyoda destacó que Toyota busca no solo crear vehículos autónomos, sino impulsar la evolución hacia lo que él denomina «vehículos inteligentes».
Toyoda subrayó la importancia de que estos coches autónomos incorporen funciones de telecomunicación necesarias para la seguridad vial, con el objetivo de proteger vidas. Resaltó que se debe considerar un enfoque integral que contemple el vehículo, la infraestructura y el comportamiento humano para asegurar un entorno de tráfico más seguro.
El objetivo final de Toyota es lograr cero accidentes en la carretera, guiando su investigación y desarrollo en esta dirección. Esto reafirma su compromiso con un futuro más seguro y eficiente en la movilidad.








