En Karachi, las autoridades elevaron a 60 el número de muertos tras el incendio que arrasó un centro comercial y mantienen la búsqueda de otras 88 personas desaparecidas. Los equipos de rescate continúan recuperando cadáveres entre los escombros mientras prosiguen las labores de localización.
El balance se duplicó después de que los equipos encontraran 30 cuerpos calcinados en una sola tienda de loza donde, según la Fundación Edhi, se habían refugiado 30 personas. Azeem Khan, portavoz de la organización que coordina los trabajos sobre el terreno, explicó que esa ubicación fue hallada gracias al testimonio de un comerciante superviviente.
Los rescatistas trabajan sin descanso entre las ruinas para dar con los desaparecidos y recuperar a las víctimas. Las operaciones de búsqueda se mantienen pese a las dificultades provocadas por los escombros y los daños estructurales.
El incendio se desató durante el fin de semana y tardó más de veinticuatro horas en ser extinguido, atrapando a cientos de trabajadores y compradores. El complejo albergaba más de mil doscientos comercios y estaba especialmente concurrido por la temporada de bodas y la afluencia de fin de semana.
Las autoridades han abierto una investigación sobre lo ocurrido. El comisionado de Karachi supervisó las labores de socorro y afirmó que las medidas de seguridad contra incendios del edificio no cumplían con los estándares internacionales.
El inspector general adjunto de la policía señaló que, por el momento, no se ha hallado evidencia de sabotaje. Las pesquisas continúan para determinar las causas concretas del siniestro.
El incidente se suma a una serie de siniestros recientes en el país que han puesto de manifiesto problemas recurrentes, como la laxitud en las normas de construcción y el cableado eléctrico defectuoso. Las autoridades han prometido intensificar las inspecciones y revisar las normativas de seguridad en edificios comerciales.







