En México, el total de muertes por cualquier causa cayó 4.4% respecto al mismo periodo anterior, hasta situarse en 402,320 casos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La reducción tiene impacto en las estadísticas nacionales de mortalidad y en la planificación de salud pública.
El número de decesos reportados en la primera mitad del año fue menor que los 420,457 anotados en el periodo comparable precedente, una diferencia de 18,137 muertes. El Inegi registra la información a partir de los certificados oficiales.
Por cuarto año consecutivo, las enfermedades del corazón encabezaron la lista de causas de muerte, con 95,935 fallecimientos. Le siguieron la diabetes, con 56,541 muertes, y los tumores malignos, con 47,121 casos.
Otras causas relevantes en el periodo fueron la influenza y la neumonía, con 20,097 fallecimientos; las enfermedades del hígado, con 19,517; y los accidentes, que causaron 19,292 muertes. Estas cifras forman parte de las diez causas principales de defunción.
Completan esa lista las enfermedades del cerebro, con 17,199 fallecimientos; los homicidios, con 14,488; las enfermedades de los pulmones, con 10,202; y la insuficiencia renal, que afectó a 8,780 personas. El orden y la prevalencia reflejan la carga de enfermedad en la población.
Durante la pandemia de COVID-19 se reconocieron más de 334,000 muertes por la enfermedad, y el país registró dos años con los mayores totales de fallecimientos en su historia reciente, uno con más de 1,120,000 muertes y otro con alrededor de 1,080,000. Tras ese periodo, las defunciones descendieron a 847,716 y a 799,869, aunque luego volvieron a elevarse hasta 819,672.
El Inegi precisa que sus datos provienen de los certificados de defunción del Registro Civil, de los Servicios Médicos Forenses y de los cuadernos del Ministerio Público. Ese conjunto documental sustenta las cifras oficiales de mortalidad.
En cuanto a la distribución por sexo, las tres principales causas de muerte fueron las mismas para hombres y mujeres en la primera mitad del año. La diferencia más notable fue la de los homicidios, que ocuparon el sexto lugar entre los hombres con 12,781 víctimas y no figuraron entre las diez primeras causas en las mujeres.
Del total de muertes contabilizadas en el periodo, el 55.7% correspondió a hombres, el 44.2% a mujeres y el resto a registros sin especificar género.






