La primera ministra de Dinamarca y el presidente de Groenlandia analizaron en Nuuk el preacuerdo alcanzado entre Estados Unidos y la OTAN para reforzar la seguridad en la isla y en el Ártico, y acordaron seguir una vía diplomática conjunta para abordar sus implicaciones locales.
Ambos coincidieron en la necesidad de coordinar los próximos pasos del Reino de Dinamarca en estrecha cooperación con las autoridades groenlandesas.
Desde Nuuk, la primera ministra afirmó que la situación generada por el interés expresado desde Estados Unidos en Groenlandia sigue siendo grave y que la respuesta será principalmente diplomática y política.
Añadió que en las últimas semanas hubo muchas palabras y amenazas, y que ahora se intenta probar un camino que tenga éxito con aportes daneses y groenlandeses.
La jefa del Ejecutivo danés mantuvo una reunión de trabajo con el presidente groenlandés y realizó visitas por la capital antes de regresar a Dinamarca.
Horas antes había llegado desde Bruselas, donde se entrevistó con el secretario general de la OTAN, quien elogió la contribución danesa a la seguridad común y su creciente inversión en defensa.
Según la información difundida, ese responsable destacó que se trabaja en conjunto para garantizar la seguridad de la Alianza y reforzar la cooperación para mejorar la disuasión y la defensa en el Ártico.
En paralelo, la tensión se ha elevado por el interés mostrado por el presidente estadounidense en la adquisición de Groenlandia, alegando motivos de seguridad y criticando el supuesto descuido de su defensa.
Dinamarca y siete aliados europeos reforzaron recientemente la presencia militar en Groenlandia, medida que provocó inicialmente amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos y que fue seguida por el anuncio de un preacuerdo con la OTAN.
Desde la administración estadounidense se calificó ese acuerdo como una iniciativa a largo plazo para la seguridad nacional e internacional, mientras que Dinamarca y Groenlandia subrayan que no se ha negociado nada sobre la soberanía ni la integridad territorial de la isla.
El mando militar danés informó que las maniobras por tierra, mar y aire continuarán durante todo el año junto a países aliados y que otros miembros de la Alianza podrían sumarse.
El ministro danés de Exteriores señaló que lo establecido con Estados Unidos es un marco que aún debe negociarse con Dinamarca y Groenlandia.
En Washington, el ministro danés y la titular groenlandesa pactaron con representantes estadounidenses la creación de un grupo de trabajo conjunto para estudiar las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos sin traspasar las líneas rojas de la soberanía danesa ni el derecho de decisión de los casi 57.000 habitantes de la isla.
La primera ministra insistió en que la intención es alcanzar un acuerdo viable que fortalezca la seguridad en el Ártico y la presencia de la OTAN en la región.
Los países de la Unión Europea reiteraron su pleno apoyo a Dinamarca y Groenlandia y advirtieron de que cuentan con los medios para defenderse ante cualquier forma de coerción.
La Comisión Europea manifestó su intención de mantener congeladas durante seis meses más las posibles represalias arancelarias a Estados Unidos y afirmó que, aunque busca aplicar el acuerdo comercial que facilita las exportaciones industriales estadounidenses libres de aranceles, puede activar medidas si fuera necesario.
Un portavoz comunitario apuntó que, con la retirada de la amenaza arancelaria por parte de Estados Unidos, es posible retomar la implementación del comunicado conjunto entre la UE y Estados Unidos, manteniendo abierta la opción de reaccionar ante acciones futuras.







