La Sonda de Campeche fue objeto de un sobrevuelo de inspección por parte de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para evaluar la situación tras un derrame de hidrocarburos reportado desde febrero. La acción se llevó a cabo en coordinación con la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos (PEMEX).
Según el informe, la infraestructura marina destinada a la producción de hidrocarburos continúa operando sin reportar afectaciones mayores. El reconocimiento aéreo se inició desde la Terminal Aérea de PEMEX en Ciudad del Carmen y abarcó los complejos de Cantarell, Ku-Maloob-Zaap, Abkatún-Pol-Chuc y Litoral-Tabasco.
Durante el recorrido, se observó una embarcación realizando labores de dispersión mecánica en la zona conocida como Chapopotera de Cantarell, empleando chorros de agua para mitigar la acumulación de crudo. Además, se detectaron plumas blanquecinas y plateadas cerca de los centros de proceso Akal-C, Akal-B y Batab.
PEMEX aclaró que estas manifestaciones corresponden a emanaciones naturales de la chapopotera y desestimó que haya habido nuevos eventos de pérdida de contención en las plataformas. Al finalizar la inspección en el activo Litoral-Tabasco, se registró humo negro proveniente de un quemador, atribuible al desahogo controlado de gases de hidrocarburos, sin que esto afectara el funcionamiento de la planta ni generara manchas de crudo en los alrededores.








