BYD ha nombrado oficialmente a Hirohide Tagawa, un ingeniero con casi treinta años de experiencia en Nissan, como parte de su equipo. Este fichaje es una maniobra estratégica dirigida a abordar las complejidades del mercado japonés y a facilitar la introducción del modelo Racco, un vehículo eléctrico diseñado específicamente para cumplir con las regulaciones y limitaciones del país.
La relevancia de esta estrategia radica en el predominio de los Kei Car en Japón, que son vehículos compactos muy adaptados a las limitaciones del tráfico y el espacio. Las marcas japonesas tradicionales como Toyota, Honda, Nissan y Suzuki han desarrollado modelos de Kei Car optimizados, reflejando un avance hacia la electrificación dentro de este segmento.
El modelo Racco está diseñado para ajustarse a las estrictas normativas japonesas, con dimensiones limitadas a un máximo de 3.39 metros de longitud, 1.47 metros de ancho y 1.80 metros de altura. Esta adaptación es crucial, ya que permite acceder a incentivos fiscales significativos.
A diferencia de los modelos más grandes de BYD, el Racco emplea un chasis optimizado que maximiza el uso del espacio interior, diseñado con una estética de líneas rectas y formas cúbicas. Este diseño incluye un habitáculo para cuatro personas con puertas corredizas.
En términos mecánicos, el Racco es un vehículo de tracción delantera que funcionará con un motor eléctrico. Aunque aún no se han divulgado las cifras exactas de potencia, la legislación japonesa limita el rendimiento a 45 kW (aproximadamente 64 hp). Este motor es alimentado por un paquete de baterías de litio-ferrofosfato con tecnología Blade, ofreciendo dos variantes de capacidad, comenzando con una de 20 kWh, lo que se traduce en una autonomía de cerca de 180 kilómetros por carga en ciclo WLTC, ideal para trayectos urbanos cortos.








