El CEO de Bugatti-Rimac, Mate Rimac, utiliza un Volkswagen Golf R32 de quinta generación como su vehículo diario en lugar de uno de los icónicos superdeportivos de la marca. Este modelo, fabricado en 2005, es conocido por su motor VR6 de 3.2 litros y un sistema de tracción integral 4Motion. Ofrece 247 caballos de fuerza, superando al GTI de su época y ofreciendo un rendimiento superior al de un BMW 330i de los años 2000.
Impacto del Volkswagen Golf R32
- Innovación en Hot Hatchbacks: El R32 inició la era de los Golfs de alto rendimiento, estableciendo un nuevo estándar en su segmento.
- Pasión sobre Estatus: Rimac optó por este modelo no por su renombre, sino porque lo deseaba desde su juventud.
Rimac ha indicado su intención de realizar un «restomod» del Golf R32. Este proceso incluye:
- Mejoras en el Interior: Planea elevar la calidad de los materiales usados en el habitáculo.
- Actualización de Infoentretenimiento: Modernizará el sistema de entretenimiento a bordo, una de sus principales críticas al modelo en su estado original.
Este interés en mejorar el R32 refleja la filosofía de Rimac y su compromiso con la innovación. Bajo su liderazgo, se detuvo un plan para convertir a Bugatti en una fabricante de SUVs eléctricos, priorizando el desarrollo de vehículos deportivos, como el Tourbillon, que presentará un motor V16 atmosférico de 8.3 litros.
Rimac no es el único CEO que elige un vehículo por gusto personal. Otros ejecutivos de la industria automotriz, como Christian von Koenigsegg, que utiliza un Mazda Miata, y Ivan Espinosa de Nissan, que prefiere su Z, refuerzan la conexión emocional que muchos líderes tienen con los automóviles, resaltando la importancia de la diversión en la conducción, incluso en tiempos de electrificación y tendencias hacia SUVs.








