El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos contra objetivos iraníes, en respuesta al reciente derribo de un helicóptero Apache en el que se encontraban dos soldados estadounidenses. La operación se efectuó bajo la orden del presidente Donald Trump y tuvo lugar en la región del estrecho de Ormuz.
Las fuerzas estadounidenses dirigieron sus ataques a sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia iraníes utilizando municiones de precisión lanzadas desde jets de la Fuerza Aérea y de la Armada. Centcom describió la operación como una respuesta «proporcional» a los ataques recientes contra su personal y a embarcaciones comerciales en la zona.
El helicóptero estadounidense fue derribado cerca de la costa de Omán, pero los soldados a bordo fueron recuperados con vida. En un mensaje en su red social, Trump afirmó que «Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque», indicando la gravedad de la situación.
Estos incidentes se producen en un contexto de tensión creciente en la región, con intercambios de ataques entre Irán e Israel. Trump también instó a un cese inmediato de las hostilidades por parte de su aliado israelí. En declaraciones realizadas, el presidente estadounidense sugirió la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán en un plazo de «dos o tres días».










