Begoña Gómez, esposa del presidente español Pedro Sánchez, compareció en los juzgados de Plaza de Castilla, Madrid, por un juicio relacionado con cuatro presuntos delitos. La organización Hazte Oír ha solicitado al juez Juan Carlos Peinado que le retire el pasaporte para evitar su salida del país mientras se desarrolla el proceso.
El juez no tiene previsto tomar esa decisión por el momento, aunque se espera que lo haga en breve. Además, debe determinar si Gómez, su asesora Cristina Álvarez y el empresario Juan Carlos Barrabés serán llevados a juicio en un plazo de tres días.
En su quinta comparecencia, Gómez accedió al tribunal por el garaje y llegó a las 6:00 de la tarde, vestida de negro como en ocasiones anteriores. Esta audiencia marca el final de la fase de instrucción antes de que el caso se envíe a la Audiencia Provincial de Madrid para un juicio con jurado por supuestos delitos de corrupción, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
El procesamiento de Gómez se basa en una denuncia presentada por el sindicato Manos Limpias, que se fundamentó en informes de prensa. El juez considera que hay suficientes indicios para acusarla de tráfico de influencias relacionado con la obtención de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid, una institución pública.








