Un juzgado de Ångermanland, en el norte de Suecia, ha condenado a un sexagenario a 4 años y 5 meses de prisión por vender los servicios sexuales de su esposa durante tres años. Este caso ha captado la atención no solo en Suecia, sino también a nivel internacional, debido a sus similitudes con otro escandaloso caso en Francia.
El acusado, detenido desde octubre tras la denuncia de su esposa, fue hallado culpable de proxenetismo agravado, intento de violación, maltrato y amenazas, entre otros delitos. Además, deberá indemnizar a la víctima con 200 mil coronas suecas, aproximadamente 18 mil 370 euros.
Según el tribunal, el hombre fue la figura central que indujo a su esposa a vender sexo y administró el negocio. Veintiocho personas adicionales han sido condenadas por compra de delitos sexuales, incluidas dos a penas de prisión. De los aproximadamente 120 sospechosos iniciales, la mayoría no fue acusada formalmente debido a la prescripción del delito tras dos años.
El juez, Johan Ahlberg, destacó la influencia del hombre sobre su esposa, quien se menciona en el comunicado como incapaz de hablar sobre los hechos específicos. Aunque el acusado fue absuelto de ocho cargos de violación, el tribunal considera que no se ha probado que la participación de la víctima fuera involuntaria en esos casos.
Durante el juicio, el hombre negó las acusaciones, afirmando que solo asistía a su esposa en su deseo de ser una prostituta de lujo. Se sabe que tiene antecedentes penales, incluyendo condenas por maltrato y coerción, y ya fue investigado por abusos a su mujer hace dos años, aunque el caso fue cerrado.








