En 2019, BMW presentó un prototipo del modelo X6 pintado con un tratamiento denominado negro Vanta, desarrollado por Surrey NanoSystems. Esta pintura sobresale por su capacidad de absorber un 99.965% de la luz, lo que genera un efecto visual que aplana la percepción tridimensional de un objeto, haciendo que parezca una silueta bidimensional. Aunque se anticipó que BMW produciría esta pintura para modelos comerciales, esto no se ha materializado.
Recientemente, un equipo de investigadores en China ha desarrollado un nuevo tipo de pintura absorbente de luz que busca emular las características del Vantablack, con el objetivo de que su fabricación sea más viable para la industria automotriz. A diferencia del Vantablack original, que está compuesto por nanotubos de carbono alineados, esta nueva fórmula utiliza una combinación de nanotubos de carbono y negro de carbón, sourced from external suppliers.
La estrategia de diseño de esta nueva pintura incluye la creación de una superficie irregular, con microscopios picos y valles. Esta topografía permite que la luz que incide sobre la superficie se disperse, en lugar de reflejarse. Al mezclar negro de carbón y nanotubos de carbono en una matriz de agua desionizada y otros aditivos, se lograron altos niveles de absorción lumínica, superando el 99.90%.
En pruebas de resistencia, la pintura demostró soportar niveles de humedad del 95% a 40 °C, manteniendo su integridad tras estar sumergida en agua durante diez días sin presentar signos visibles de deterioro.
No obstante, aunque las propiedades adhesivas y de resistencia de la pintura se han validado, su aplicación en vehículos de producción aún no es inminente. Las evaluaciones restantes, que incluyen resistencia a rayones, radiación UV y corrosión, son esenciales antes de considerar su comercialización en la industria automotriz. Con este enfoque, se amplía la posibilidad de utilizar tecnologías avanzadas en el diseño y personalización de vehículos en el futuro.






