El brote de ébola en la República Democrática del Congo continúa agravándose, con un aumento alarmante de 37 muertes en solo 24 horas. Con al menos 930 fallecimientos registrados, esta situación se convierte en el brote de ébola de más rápido crecimiento documentado hasta la fecha.
Hasta el momento, se han confirmado 2,344 casos de la enfermedad, según el Ministerio de Salud del país. La provincia de Ituri, la más afectada, enfrenta además problemas de seguridad que dificultan la respuesta a la crisis sanitaria. La violencia rebelde en la región oriental del país complica aún más la situación.
Desde el inicio del brote, se han registrado al menos 12 ataques contra instalaciones de salud, muchos de ellos motivados por el escepticismo y rumores sobre la enfermedad. Esto ha llevado a que numerosos trabajadores de la salud abandonen sus puestos en protesta por la falta de pago, con al menos 36 casos de contagios fatales entre el personal médico.
La Organización Mundial de la Salud ha manifestado su preocupación ante el hecho de que el 80% de los nuevos casos provenga de cadenas de transmisión desconocidas, lo que indica que el brote se está propagando más rápidamente de lo que las autoridades pueden controlar. En las últimas semanas, se ha observado un promedio de 272 nuevos casos y 111 muertes cada semana.
El Ministerio de Salud ha informado que actualmente 724 pacientes se encuentran en aislamiento y está intensificando los esfuerzos para responder a la crisis. Se han registrado 22 nuevas recuperaciones en las últimas 24 horas, pero el virus de Bundibugyo, responsable del brote, no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados, complicando aún más la situación.








