En Adamuz y en la comunidad autónoma de Andalucía la muerte de una mujer ingresada en una Unidad de Cuidados Intensivos eleva a 46 el número de víctimas mortales del siniestro ferroviario ocurrido el 18 de enero.
Se trata de la primera persona fallecida que estaba hospitalizada tras el accidente; las otras 45 víctimas perdieron la vida en el lugar del choque.
De los 126 heridos atendidos tras el siniestro, 16 continúan ingresados en hospitales de las provincias de Córdoba, Huelva, Sevilla y Málaga, y dos permanecen en unidades de cuidados intensivos.
En las últimas horas se ha registrado una nueva alta hospitalaria y un paciente ha salido de la UCI.
Se han celebrado misas funeral en Huelva y en la catedral de la Almudena de Madrid en recuerdo de las víctimas, a las que asistieron autoridades y miembros de la Corona.
El presidente del Gobierno aseguró a las víctimas y a sus familias que las instituciones no las van a dejar solas y que el Estado seguirá trabajando para esclarecer lo sucedido.
El accidente se produjo cuando un tren Alvia con destino a Huelva colisionó con un convoy de la compañía Iryo, que invadió la vía contraria en las inmediaciones de Adamuz.
El ministro de Transportes defendió en el Senado que el sistema ferroviario español es «muy seguro», con un riesgo cercano a cero, y participó en una comparecencia parlamentaria sobre el accidente.
Como posible causa principal se baraja un defecto en el carril o en la soldadura entre dos tramos de vía, o una combinación de ambos, hipótesis que las autoridades investigan para delimitar responsabilidades.







