Las autoridades de Laos han declarado que no han logrado determinar la causa de la muerte de seis turistas extranjeros en Vang Vieng, un popular destino turístico. Este incidente, ocurrido en noviembre de 2024, fue relacionado con el consumo de alcohol adulterado con metanol.
El Ministerio de Seguridad Pública ha indicado que no hay evidencia suficiente para establecer responsabilidades, especialmente porque no se realizaron autopsias a los fallecidos. Las víctimas incluían dos danesas, dos australianas, una británica y un estadounidense, quienes sufrieron un colapso tras una noche de celebración en la localidad.
Los decesos generaron una fuerte repercusión internacional, con informes iniciales que atribuían las muertes a una posible intoxicación por metanol, un alcohol altamente tóxico. La declaración reciente de las autoridades laosianas representa la primera conclusión oficial de una investigación que ha sido criticada por la falta de transparencia.
La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, expresó la frustración de su gobierno ante la noticia de que Laos prevé presentar cargos menores contra los presuntos responsables, lo que ha generado indignación en Canberra. Tras los fallecimientos, varias personas relacionadas con el hostal donde se alojaban las víctimas fueron detenidas, pero finalmente liberadas. Según informes, diez personas vinculadas al albergue fueron condenadas por destrucción de pruebas, pero con penas leves.
Australia ha elevado su nivel de alerta de viaje para Laos, recomendando a sus ciudadanos actuar con cautela debido al riesgo de intoxicación por metanol y la falta de transparencia en el sistema de justicia local.










