En una comunidad del condado de Sussex, un tribunal ordenó la hospitalización indefinida de un joven de 20 años tras declararse culpable del homicidio de su padre y del intento de asesinato de su madre y de su hermano menor.
El acusado admitió ante el Tribunal de la Corona de Lewes que golpeó con un martillo la cabeza del hombre de 57 años y, a continuación, atacó con un cuchillo de cocina a la mujer en el rostro y al niño de 11 años después de una discusión.
Agentes que acudieron al domicilio por denuncias vecinales hallaron en la escena dos cuchillos de cocina y un martillo.
En el momento de los hechos tenía 19 años y, según informes, su salud mental era inestable: había recibido un diagnóstico clínico erróneo de trastorno del espectro autista y depresión y se encontraba en tratamiento, aunque sus padres habían observado mejoras en meses previos.
La madre declaró que en las semanas anteriores su comportamiento había sido inusual, que se ausentaba de clases, hablaba solo y actuaba guiado por alucinaciones.
Fue detenido el mismo día del ataque y, pese a las referencias sobre su estado mental, fue inicialmente enviado a prisión; tras declararse culpable de los cargos por homicidio e intento de homicidio, el tribunal dictó la orden de hospitalización indefinida.
Un médico que participó en el proceso informó que el diagnóstico fue esquizofrenia paranoide.
Medios especializados han señalado que el acusado tenía una marcada afición por las películas de terror y por la saga «Child’s Play», protagonizada por un muñeco poseído por el espíritu de un asesino que emplea un cuchillo de cocina para agredir a sus víctimas.
La serie cinematográfica, con varias entregas, narra la evolución del muñeco y de objetos relacionados con el mismo supuesto encanto vudú; en entregas recientes el personaje aparece acompañado por una pareja llamada Tiffany y como progenitor de un hijo.







